jueves, marzo 07, 2024

Rockstar en la oficina

Llega una hora tarde, cuando entra en la oficina todos le miran con cara de escuchar “había retención en la ronda”, pero en lugar de eso, entra con cara triunfal, como cuando sube al escenario y recibe la atención del público impaciente y las groupies.

Se sienta en su silla, ve los bolígrafos y no lo puede evitar, comienza a tocar con ritmo y gracia, esperando a que el personal se ponga a cantar. Al cabo de dos horas, tiene un buen puñado de facturas para autógrafo con dedicatoria, se las lleva al gerente.

Cuando regresa a su mesa se fundieron algunos fluorescentes, así que enciende luces de pie y flexos de sobremesa, cual focos del estadio, y no puede disimular su déjà vu. Por fin hora de comer, cuando le recuerdan: agua fresca y cola light en la nevera, que esto no es el backstage.

A media tarde va al baño y nadie sabe por qué no regresa, está esperando gritos enloquecidos pidiéndole un bis. Se pone triste cuando llega la hora de marchar y se van antes que él, vaciando la sala, poco a poco y en silencio, como un público desagradecido al que no le gustó la actuación.

Al salir, mira a su alrededor, desolado y roto por la ausencia de cómplices miradas, dobla la esquina cuando de pronto alguien le dice... -Can I have a kiss? Can I have a kiss? -Yeah.

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