jueves, abril 18, 2024

El cuaderno bajo el fresno

Todo comenzó como quien prueba un sabor nuevo, se me desbordaba la mente y lo volqué. Me gustó y repetí. Hasta que un buen día, no lo podía creer, no fui yo, lo juro. Lo que empezó repleto de bondad, y sin comprender demasiado el porqué, viró hacia una inspiración proveniente de góticos relatos, plagados de abismos y venganzas.

La primera vez pensé, es casualidad. La segunda, me preocupé. Las siguientes, no daba crédito. Con cero intenciones, desperté a algún tipo de demonio y mis combinaciones de letras ganadoras plasmadas en papel comenzaron a hacerse realidad.

Todos esos crímenes no eran más que ingredientes bien calculados para saciar a los muchos lectores que se sentaban a la mesa. Que sí, que la crueldad no tenía olvido ni perdón en mis historias. Sin embargo, en una de ellas ocurrió que se equivocaban de hombre y el insano en cuestión quedaba impune. Solo quise demostrar que a veces no es lo que parece. Y así fue que me encontré, aquella mañana al ir a comprar el pan, un cartel que indicaba ‘cerrado por defunción’. Y no, no había sido el hornero.  

No hallé ningún modo de parar aquello, pensando obviamente que yo era el problema, llegué al drástico desenlace de relatar mi propia muerte y así terminar con la maldición. No obstante, alguien encontró, bajo el fresno, aquel cuaderno en el que todavía quedaban hojas en blanco sobre las que continuar derramando sangre.

*Fresno: árbol que contiene todas las fuerzas del firmamento que sus ramas obtienen de la luz y sus raíces transmiten a la tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Envía un comentario